lunes, 9 de agosto de 2021

 

MORIR POR LA PATRIA *

Esta frase la hemos escuchado muchas veces y la repetimos constantemente como máxima expresión de nuestro cariño por el suelo que nos vio nacer, por nuestras tradiciones y por la huella que dejaron los que nos precedieron y de los cuales somos herederos.

Pero, no nos hemos quedado tan solo en palabras, sino lo hemos llevado al terreno de los hechos. Veamos si no, algunos ejemplos tomados de nuestra historia.

Miguel Grau, muerto gloriosamente en el monitor Huáscar durante la Guerra del Pacífico.

Francisco Bolognesi, luchando hasta el final, quemando el último cartucho, sin rendirse ante el enemigo en la Batalla de Arica.

Jorge Chávez, estrellándose con su avión, luego de cumplir la hazaña de sobrevolar los Alpes.

Alfonso Ugarte, despeñándose en Arica para evitar que el enemigo se apodere de nuestra bandera.

Leoncio Prado, malherido y dirigiendo al pelotón chileno su propio fusilamiento, después de la Batalla de Huamachuco.

Abelardo Quiñones, inmolándose en una misión aérea contra las baterías ecuatorianas durante la Guerra de 1941.

Alcides Carrión, mártir de la medicina, sacrificando su propia vida al inocularse la bacteria de la verruga para experimentar su desarrollo y evolución.

Honor y Gloria imperecedera para ellos.

Monumentos, plazas y avenidas a lo largo y ancho del Perú, llevan sus nombres y la de otros héroes militares y civiles que ofrendaron sus vidas por la Patria.

Sin embargo, a veces me pregunto si no sería bueno también ganar batallas y Vivir por la Patria.

Digo. Es un decir.

Petronio                                                                                    20 de noviembre de 2020

 

·         * En memoria del Profesor Emérito de ESAN, Enrique Valdez Flores, quien en una tarde memorable nos sorprendió a todos con una clase magistral que se nos quedó grabada para siempre en la memoria, ampliando nuestros conceptos de amor por la Patria y de liderazgo.

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