JUEGOS
DE GUERRA
-
¿Saben amigos? No puedo estar más contento y
orgulloso que en estos días – dijo el líder, dirigiéndose a la multitud cuyos
contornos casi no se podía divisar.
-
Estoy en condiciones de anunciarles un hecho
que puede resultar histórico. Estamos en camino de superar el récord alcanzado
por unos primos nuestros hace un siglo.
-
En poco más de un año -continuó -hemos superado
nuestras propias expectativas. Debemos sentirnos orgullosos y esperanzados por este
logro. Pero eso no es todo; hay algo más importante aún que quiero anunciarles.
¡Presten atención!
-
Nuestros enemigos son una especie rara. No
aprenden ni de su propia historia ni de la gente sabia que han tenido. Repiten
frases que no entienden, y si las entienden, no las aplican, como aquella que
dijo uno de sus generales hace más de dos milenios: “conoce a tu enemigo”. ¡Tanto
tiempo ha pasado y recién nos están conociendo!
-
A diferencia de nosotros, ellos se empeñan en
librar muchas batallas de diferentes tipos. Nosotros tenemos una sola batalla y
un solo objetivo. ¡Y la estamos ganando!
Un murmullo de incontables voces
llenó el espacio vitoreando a su líder.
-
Hasta me apena decirlo, pero nuestro enemigo
recién se está dando cuenta de contra quien están peleando. Me hacen recordar
uno de los tantos episodios de su historia conocido como La Tragedia del
Titánic. Mientras sus pasajeros se peleaban por obtener los mejores asientos de
ese crucero de lujo, el barco estaba yéndose a pique.
-
Algo parecido está sucediendo ahora en muchas
partes. Por ejemplo, en un país llamado Perú, su población está más entretenida
en ver quien gana un juego llamado elecciones que en prepararse para luchar
contra nosotros. No los entiendo.
-
¿Saben cuál es la gran noticia? -el líder se
detuvo generando un suspenso calculado.
-
Seremos pasajeros de lujo, sin que ellos se den
cuenta, en un proyecto de locos que están diseñando. ¡Agárrense! ¡Viajaremos al
espacio! ¡A otro planeta!
La euforia se apoderó de la
multitud hasta que minutos después el líder los calmó.
-
De modo que, sigamos peleando la batalla
actual, y cuando ellos partan al espacio, nosotros iremos con ellos. ¡No dentro
de sus naves, sino dentro de ellos mismos!
-
El futuro nos aguarda, mis buenos soldados.
Muchos caeremos en la lucha, pero al final la victoria será nuestra.
-
Con estas perspectivas tan prometedoras, no les
pido otra cosa que perseverar. ¡La victoria es nuestra! ¡El futuro es nuestro!.
Mientras tanto, marchemos unidos adelante y lancemos al aire nuestro grito de
guerra hasta la victoria final.
Y mientras la algarabía de los
soldados se generalizaba, su ejército se ponía en marcha hasta perderse en el
horizonte, cantando:
¡Los
virus, unidos, jamás serán vencidos!
¡Los virus, unidos, jamás serán
vencidos!
¡Los virus, unidos, jamás
serán vencidos!
¡Los virus, unidos,
jamás serán vencidos!
¡Los virus, unidos,
jamás serán vencidos!
¡Los virus, unidos,
jamás serán vencidos!
¡Los virus, unidos,
jamás serán vencidos!
¡Los virus, unidos,
jamás serán vencidos!
Petronio 14 de mayo de 2021
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