viernes, 6 de agosto de 2021

 

EL CELULAR

Los celulares de hoy ya no sólo sirven para hablar. Ahora son y han reemplazado al:

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La lista no se agota y más bien se extiende a cada momento con nuevas aplicaciones.

Todo esto, reunido en un solo aparato que además es móvil, compacto y está al alcance de nuestros dedos o nuestra voz. Y hay fundadas razones para creer que algún día estará al alcance de nuestros pensamientos.

Pero el verdadero poder y utilidad de un teléfono inteligente no reside en el creciente número de aparatos a los que reemplaza, y con ventaja, sino en la interacción entre las distintas aplicaciones, dando lugar a la aparición de muchas otras no imaginadas originalmente, como las redes sociales, las clases y conferencias virtuales, el teletrabajo, la tele consulta, etc.

Y mientras este nuevo mundo sigue evolucionando vertiginosamente, en nuestras casas se van “oxidando“ “apolillando” multitud de aparatos que cumplían una sola función y que hasta hace muy poco nos fueron útiles y casi imprescindibles. Algunos los conservamos como recuerdos, adornos o piezas de museo, o porque le hemos “agarrado cariño”. Pero, si en algún momento no lo decidimos nosotros, nuestros hijos o nietos lo harán, si es no lo han hecho ya y los tirarán a la basura por inútiles y por ocupar espacio.

De manera que: ¡Adiós a esa larga lista de objetos tan queridos que nos acompañaron toda la vida! ¡Bienvenidos los teléfonos inteligentes con sus maravillosas aplicaciones, muchas de las cuales los viejitos como yo no las usamos porque lejos de ayudarnos nos complican la vida, porque ni las entendemos ni las necesitamos. Y para hacer nuestras cosas, vamos a las tiendas, a los bancos, al mercado, a los parques y a socializar con gente “de verdad”. Y aún quedan, en vías de extinción, algunos que siguen comunicándose ¡por carta!

De manera que, si de verdad quieren a sus viejitos, no le regalen un celular más inteligente que ellos. Les van a dar más de un dolor de cabeza y motivos para renegar cada vez que traten de acertar la tecla correcta con sus temblorosos dedos y les salga un jeroglífico que ni ellos mismos lo entenderán. Y esto, si se acuerdan de la contraseña para abrir el aparato.

Petronio                                                                               14 de julio de 2021

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