ADOLFO
Final del juego.
Chicos en cuclillas rodean a los
contendores.
Júbilo del ganador; interjección
del perdedor; burlas del resto.
Una puerta se abre; la mujer ordena
al hijo a entrar en la casa.
Cabizbajo camina; vuelve la cabeza;
los mira con odio y murmura:
¡Malditos judíos!
¡Algún día me las pagarán!
Petronio 9
de agosto de 2019
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