martes, 28 de septiembre de 2021

 

LATERAL THINKING

Edward Charles Francis Publius de Bono.

¿Alguien leyó o escuchó este nombre alguna vez? Yo no. Me habría llamado la atención. O tal vez ya me olvidé. Sin embargo, sí he sabido algo del lateral thinking o pensamiento lateral, aunque no asociado a su creador Edward de Bono.

Una de mis manías de bicho raro, es leer los diarios y las revistas empezando por la última página. Y se da el caso de que la última página del semanario The Economist está dedicada al Obituario, en el que se resalta la vida y obra de alguna personalidad recientemente fallecida. Pues bien, en el obituario correspondiente a la edición del 19 junio, el personaje destacado es este “ilustre desconocido” de nombre tan largo fallecido el 9 de junio a la edad de 88 años.

Pero, aparte del nombre y su lamentable deceso, lo que llamó poderosamente mi atención fueron los términos elogiosos en grado superlativo que le otorga la prestigiosa revista a este doctor en medicina. Basta mencionar dos de esas frases para retratarlo cabalmente.

“Estaba enseñando al mundo una nueva forma de pensar, la más importante en 2,300 años”.

“… había hecho el descubrimiento más importante desde el tiempo de Sócrates, Platón y Aristóteles”.

Sócrates, Platón y Aristóteles, la Banda de los Tres, como de Bono los había bautizado, han monopolizado el pensamiento occidental en lo que se conoce como el pensamiento vertical, basado en la lógica pura. “No hay nada inherentemente errado en el pensamiento lógico, así como no hay nada inherentemente errado con los cambios hacia delante de un carro”, agrega el articulista. “Pero el cambio en reversa se necesita también para reordenar un patrón o salir de un callejón sin salida”. Y ofrece el ejemplo de “una fábrica cuyos desperdicios contaminan el agua que usa la gente aguas abajo. Podría instalarse un costoso equipo de filtración, o reubicar a la gente en otro lugar. O, en cambio, podría requerirse a la fábrica que utilice su propia agua contaminada”.

De Bono, propuso su método en su libro “El Mecanismo de la Mente” en 1969, e inmediatamente captó la atención de empresas como Siemens, DuPont, Goldman Sachs, BT y Federal Express entre otras. En Siemens el tiempo de desarrollo de sus productos bajó a la mitad. El pensamiento lateral fue adoptado en las escuelas de muy diversos países con extraordinarios resultados, aunque sus detractores, adherentes al pensamiento de La Banda de los Tres, alegaban que nada nuevo había en el método y que la mayor parte era obvia. Pero los brillantes resultados hablaban por sí solos.

De Bono propuso un lenguaje laxativo, una provocación en medio de una discusión con el objetivo de facilitar las cosas y generar ideas novedosas. Podía ser una tontería como por ejemplo: “Por qué las ruedas son redondas? O, si se trata de recoger manzanas de un árbol ¿por qué hacerlo de la manera más ardua tratando de alcanzarlas, en lugar de atraerlas al suelo o remover los árboles de las manzanas? O ¿por qué no mantener rígida la hoja de afeitar y mover la cabeza en su lugar para afeitarse? Y multitud de cosas de este estilo.

Me he puesto a pensar en porqué me ha atraído tanto este personaje y he llegado a la conclusión de que sin haberlo conocido o leído alguno de sus numerosos libros o asistido a sus centenares de conferencias o cursos por Internet, he estado experimentando, sin saberlo, con su método y con el pensamiento contra fáctico, y puedo dar fe de que conduce a la producción de ideas novedosas, interesantes y útiles.

En los difíciles y enrevesados momentos que vivimos los peruanos, necesitamos acudir a de Bono y a su pensamiento lateral para salir del callejón sin salida en el que parecemos estar, sin ver una luz al final del túnel. Ponernos a pensar, por ejemplo, en qué pasaría si fuese Keiko quien encabezara por estrecho margen los resultados de la segunda vuelta y cuál sería la actitud de Castillo y Perú Libre. ¿Igual, diferente? No es una pérdida de tiempo, sino una forma de ver el panorama en una forma más completa y objetiva. Creo.

Petronio                                               11 de julio de 2021

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