domingo, 26 de enero de 2020

VIRUS Y BACTERIAS


No son lo mismo; pero ambos causan serias enfermedades a los humanos. Los virus, desde el resfriado común hasta el sarampión, el herpes y el SIDA. Las bacterias, desde la vulgar colitis hasta la tuberculosis, la sífilis, la tifoidea y la lepra.
                Los virus son responsables de verdaderas pandemias que aparecen de cuando en cuando, como la Gripe Española desatada en 1918, causando 40 millones de muertes en todo el mundo.
En estos precisos momentos, la China está experimentando la aparición del corona virus, que se está propagando con relativa facilidad y velocidad con decenas de muertos en su haber. Hay alarma, no sólo en China sino en otros países en donde están apareciendo los primeros casos. No se conoce remedio efectivo para esto, los antibióticos no funcionan y lo único que cabe son medidas de prevención como la cuarentena. Los medios de comunicación, terrestre, marítimo y aéreo, usados por la industria del turismo contribuyen a la diseminar este virus mortal.
                Una cosa muy importante hay que tener en cuenta. Los virus y las bacterias estuvieron en este planeta miles o millones de años antes que los humanos. Eran los dueños y señores de este mundo casi invisible. Vinimos los humanos y, premunidos de un arsenal de conocimientos científicos y tecnológicos, pretendimos erradicarlos de su reino, expulsarlos de su hábitat natural. Creímos haberlos vencido; pero nos equivocamos. Han reaparecido amenazantes una y otra vez, como ahora, recordándonos: ¡Aquí estamos!  ¡No nos fuimos! Y renovados con nuevas cepas parecen estar reclamando su anterior territorio.
                Hay un viejo y cínico dicho que dice: Si no puedes con tu enemigo, únete a él. Tal vez esa sea una nueva estrategia que habría que probar. ¿Cómo? No lo sé. Pero ya se nos ocurrirá. No será la primera vez. La lucha está planteada y cabe esperar que los humanos prevalezcamos. No olvidemos que H. G. Wells ya lo mencionó en su apasionante novela La Guerra de los Mundos, cuando estos microorganismos nos ayudaron a derrotar a los marcianos.
                Hay pánico en China. Hay amenaza de pánico en todo el mundo.  Hay que estar alertas y listos para aplicar las medidas más aconsejables en estas circunstancias. Hay que lavarse las manos constantemente. Hay que evitar las aglomeraciones. Hay que disminuir nuestra propensión a  viajar hasta que el riesgo haya sido controlado. Es un pequeño precio que debemos pagar para no sufrir grandes, graves y dolorosas consecuencias. ¿Lo haremos? [1]



[1] La imaginación vuela y nuestro cerebro especula y se pregunta. ¿No será que, ante este tipo de amenaza, la certidumbre del calentamiento global y la posibilidad de un conflicto nuclear, los dirigentes de las grandes potencias y los magnates de la empresa privada están incursionando e invirtiendo ingentes cantidades de dinero en desarrollar la industria espacial? ¿Estarán dando por descontado una eventual derrota de los humanos y tomando las previsiones para migrar a otros mundos? ¿Cuántos y quienes? No será toda la humanidad, por supuesto. Serán sólo algunos miles: ellos.  

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