miércoles, 22 de enero de 2020

PISA


·         Cada loco con su tema y yo con el mío: PISA.
·         Pero, después de tanto tiempo siento como Bolívar, que estoy arando en el mar.
·         En más de una ocasión me he referido a estas pruebas en las que, según mi modesto entender, reside la clave para resolver los ancestrales problemas del Perú y para entender por qué  han fracasado hasta la fecha todos los intentos emprendidos para remediarlos.  
·         Suena excesivamente prometedor ¿verdad? Tal vez por eso nadie me hace caso. Algo así como esos maravillosos productos que ofrecen curar el cáncer, el sida u otros males semejantes.
·         De manera que voy a hacer un último o penúltimo esfuerzo por hacerme entender, con la esperanza de que pueda convencer a alguien o, por lo menos, interesarlo en el tema. Lo haré ahora, partiendo de la definición de lo que es PISA, extraída de uno de los muchos sitios web al que se puede acceder.

“El informe del programa internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA (por sus siglas en inglés: Programme for International Student Assessment) es un estudio llevado a cabo por la OCDE a nivel mundial que mide el rendimiento académico de los alumnos en matemáticasciencia y lectura. Su objetivo es proporcionar datos comparables que posibiliten a los países mejorar sus políticas de educación y sus resultados, ya que “en este análisis no se evalúa al alumno, sino al sistema en el que está siendo educado”.

·         El Informe PISA se realiza por encargo de los gobiernos y sus instituciones educativas.
·         El Informe PISA debe llevarse a cabo regularmente, cada 3 años
·         PISA examina a estudiantes de 15 años y no de un nivel escolar específico.
·        PISA no evalúa materias escolares, sino que revisa tres áreas de competencias: lectura, matemáticas y ciencias, con pruebas diseñadas independientes del currículum (y así poder comparar diversos países).
·   PISA no analiza los programas escolares nacionales, sino que revisa los conocimientos, las aptitudes y las competencias que son relevantes para el bienestar personal, social y económico. Para ello, no se mide el conocimiento escolar como tal, sino la capacidad de los estudiantes de poder entender y resolver problemas auténticos a partir de la aplicación de conocimientos de cada una de las áreas principales de PISA.
·        La finalidad de PISA no es sólo describir la situación de la educación escolar en los países, sino también promover su mejora.

Pues bien, nos referiremos a dos de las tres pruebas: comprensión lectora y razonamiento matemático; sabiendo que, si no se entiende lo que se lee, menos se entiende lo que se habla; y si no se razona bien no pueden tomarse buenas decisiones o, peor aún, se toman malas decisiones, creyendo que son buenas.

       1) Perú participó por primera vez en el 2000. Salimos “por las patas de los caballos”. Últimos, con Haití.
       2) Sólo este primer resultado debió ponernos los pelos de punta y ponernos en acción; pero nada se hizo.
       3) En los años sucesivos también salimos igual, salvo en el 2018 cuando “dejamos el sótano”.
       4) Los jóvenes que participan son una muestra representativa de TODOS los jóvenes del país.
       5)  Si los participantes salen mal en los citados rubros, TODOS los jóvenes del Perú también salen mal. 
       6) ¿Y qué ocurre al pasar el tiempo? Pues algo simple y natural: los JÓVENES devienen en ADULTOS.
       7) Jóvenes mediocres; adultos mediocres. ¿Verdad?
b     8) No hay institución o proceso que corrija esa situación. “Lo que natura no da, Salamanca no lo presta”.
    9) Padres de familia, maestros, obreros, médicos, abogados, ingenieros, militares, deportistas, sacerdotes, funcionarios, autoridades, ¡Ah! y también políticos y congresistas. Nadie se salva de la mediocridad.
    10) Los jóvenes pertenecientes a las generaciones que participaron en las primeras pruebas son los adultos que hoy están a cargo de las instituciones del país, tanto públicas como privadas.
     11) ¿Estarán tomando buenas decisiones? ¿Cómo así? ¿Por arte de birlibirloque? ¿Con la ayuda divina?

Las medidas para solucionar este gravísimo problema no pasan por enviar “mejores representantes” a PISA. Quienes piensen así, no han entendido la naturaleza del problema. SON PARTE DEL PROBLEMA.

Me doy cuenta de que, si alguien nos dice que no sabemos pensar o razonar, lo rechazamos de inmediato porque suena a insulto. Es la misma reacción de los alcohólicos empedernidos que no reconocen su situación hasta que públicamente se ven obligados a admitirlo. Sólo así tienen esperanzas de cura.

Lo mismo ocurre con PISA. Debemos reconocer y admitir que no sabemos pensar ni razonar correctamente, para tomar buenas decisiones. ES lo que PISA nos está diciendo a gritos y no escuchamos NI ENTENDEMOS.

Y tomar las medidas del caso: LA MEJORA PROFUNDA E INTEGRAL DE NUESTRA EDUCACIÓN que no se circunscribe al aumento del presupuesto y el sueldo a los maestros, sino al esfuerzo coordinado y permanente de TODOS los peruanos, con el presidente a la cabeza, en lo que las mismas pruebas indican. 

En veinte años podremos ver los resultados que se obtienen: un país desarrollado y en los primeros lugares en las pruebas PISA.

Así ha ocurrido en Finlandia, en Singapur, en Shanghái y ahora en Portugal. ¿Por qué no en Perú?

Petronio.

Nota.- No se debe tomar al pie de la letra la expresión de que todos los peruanos son mediocres. Se trata del promedio. Tenemos gente notable, "fuera de serie", reconocida en nuestro país y en el extranjero. Pero, si se entendiera de esa manera, sería una muestra palpable de lo que las pruebas PISA demuestran: no entendemos lo que leemos.



lunes, 20 de enero de 2020

NUESTRA CAJA DE PANDORA


Parece que, en algún momento no precisado, hemos vuelto a abrir la Caja de Pandora de donde han salido todos los males que aquejan al Perú. La confusión y la incertidumbre reinan por doquier y cada vez son más los peruanos que piensan que los nuevos congresistas que vamos a elegir el Domingo 26,  no van a ser mejores que los que botamos recientemente. Y, al igual que en la leyenda contada por Esquilo hace más de dos mil años, no nos quedaría otra opción que aguardar la aparición, desde el fondo de la Caja, de una nueva Esperanza que calme nuestros temores y alivie nuestras preocupaciones por el futuro del Perú.

Situaciones semejantes o peores que la actual hemos vivido en el pasado y hemos logrado sobrevivir. Hemos salido maltrechos; pero vivos. Pareciera que estamos condenados a repetir el círculo vicioso de crisis e interrupciones de nuestra democracia y restauraciones dolorosas y forzadas que, sin embargo, dejan huellas y cicatrices. Y lo peor es que nos hemos acostumbrado a eso y no aprendemos la lección.

Nos hemos tomado en serio la frase de que Dios es peruano y que siempre seremos rescatados por alguna circunstancia favorable o algún mesías salvador.

Una nueva Caja de Pandora hemos abierto. Los males están ya por todas partes haciendo de las suyas y los peruanos estamos aguardando como siempre la aparición de la Esperanza. ¿Saldrá?

Tal vez, algún día, se agote el caudal de esperanzas que creemos inagotable y que, de nuestra Caja de Pandora ya no salga nada, “aunque raspemos la olla”. Tal vez ese día los peruanos nos demos cuenta de que no se puede vivir de esperanzas todo el tiempo y que la ayuda divina tampoco responderá a nuestros ruegos, si es que no ponemos algo o mucho de nuestra parte.

Una nueva oportunidad se nos ofrece este Domingo 26, aunque muy pocos creen que será aprovechada. Y otra, mucho más grande, vendrá a continuación: las elecciones generales del 2021. ¿Sabremos aprovecharla? O tendremos que coincidir con el maestro Basadre de que el nuestro es el país de las oportunidades perdidas.

Ya veremos. Por el momento  no termino con las habituales frases de “Ojalá” o “Esperemos que así sea” para no agotar la poca cantidad de esperanzas que pueda quedar en la Caja o en la olla.


Petronio

¿QUIÉNES SOMOS?


Alguna vez el gran filósofo español José Ortega y Gasset se hizo esta pregunta: ¿Quién soy yo? Y él mismo se encargó de dar esta respuesta genial: Yo, soy yo y mi circunstancia.

Los seres humanos somos, en primer lugar, individuos pertenecientes a la clase de los mamíferos, orden de los primates, familia de los homínidos y género homo. La cultura nos ha convertido de individuos en personas.[1] Y es en este sentido que podemos entender mejor lo que quiso decir el ilustre filósofo cuando habló de su circunstancia, lo que resulta válido para cualquier otra persona que existe, haya existido o vaya a existir en el futuro.

Los humanos adultos, somos muchas cosas a la vez. Somos esposos, somos padres de familia, somos ciudadanos, ejercemos un oficio o una profesión, somos vecinos, somos miembros de varias comunidades sociales, políticas, culturales o religiosas, somos funcionarios, somos empresarios, somos viajeros y en esa condición conocemos cientos de lugares y personas diferentes, adquirimos conocimientos diferentes y tenemos distintas experiencias. Todo ese conjunto de cosas y más constituye nuestra circunstancia. Fácil resulta entonces deducir cuan única e irrepetible es la nuestra. No hay, ni puede haber, dos personas iguales porque sus circunstancias no lo son.

Pero lo interesante, lo importante, lo trascendental, es que esta noción nos hace ver que nuestro desempeño, nuestra performance en la vida, no puede ser la misma en cada una de las facetas que constituyen nuestra particular circunstancia. Es imposible que lo sea, por más que nos empeñemos. Así, podemos ser excelentes esposos; pero pésimos padres de familia. O viceversa. Podemos ser excelentes ciudadanos; pero mediocres profesionales. Podemos ser magníficos empresarios, pero a la vez funcionarios corruptos. Toda combinación es, no sólo posible, sino que se da en la realidad. Lo podemos comprobar en nosotros mismos, en las personas que nos rodean o en las que son protagonistas de las noticias cotidianas.

Lo que nos remite una vez más a lo que dijimos en el artículo El Síndrome del Llanero Solitario, síndrome que sufrimos los peruanos, que creemos que si una persona es buena o mala en algo tiene que ser buena o mala en los demás aspectos de su desempeño en la vida real. Así opinamos y así juzgamos a los demás, con esa errada percepción. Lo estamos viendo y aplicando todo el tiempo en la política, y más precisamente en la campaña electoral para elegir a los nuevos congresistas. La mayoría de los electores, según las encuestas publicadas, prefiere votar por gente honesta que por gente con experiencia política. Gente supuestamente buena y bien intencionada; pero mediocre en materia política. Gente improvisada que será la encargada de crear las leyes que el Perú necesita desde hace tiempo para corregir nuestros males ancestrales y entrar al camino del desarrollo.  Y no son pocos los que piden que el nuevo Congreso, así conformado, cambie "el sistema" y apruebe una nueva Constitución. ¡¡¡!!!

Creo que es bueno saberlo y conversarlo para no sufrir las decepciones a las que nos hemos acostumbrado a lo largo de nuestra historia y quejarnos después del monstruo que nosotros mismos hemos creado con nuestros votos.


Petronio


[1] A diferencia del concepto biológico de ser humano, el concepto de persona es un concepto cultural. Se nace humano y se llega a ser persona. ... La persona es, pues, un individuo humano, pero considerado como sujeto autoconsciente, racional y moral. (Transcrito de una página de Internet).


NECESARIA INTRODUCCIÓN

He retornado, luego de algún tiempo, a este blog que nunca empecé.

Quedó suspendido esperando tiempos mejores que nunca llegaron.

No sé si serán tiempos mejores los actuales; pero hoy, 20 de enero de 2020, en la ciudad de Lima, retorno al punto de partida y emprendo la marcha que debí iniciar hace años, y que espero que termine sólo cuando mi misión en este mundo se haya cumplido.

Este, es uno de tres blogs que emprendo en la fecha, en los que me propongo poner por escrito un amplio abanico de ideas, opiniones, comentarios, ensayos  y relatos sobre cosas que me han ocurrido  y asuntos que me han preocupado a lo largo de mis más de ochenta años de existencia.

En esta era de la información y de las redes sociales, por las que circulan miles de mensajes de todo tipo cada segundo, lo mío será como una gota de agua en un océano que crece, no en forma exponencial sino factorial, como me lo demostró un viejo amigo mío que sabe de estas cosas. Aún así, me atrevo a publicarlos.

Este blog, cuyo título escogí en forma apresurada para diferenciarme de los ya existentes, tendrá como principal característica la visión de los acontecimientos actuales desde la perspectiva de un hombre que está por completar su ciclo vital. Me pareció interesante el contraste casual entre lo viejo y lo actual y, por ese motivo, no voy a cambiar su título como en algún momento pensé.

El otro blog, cuyo título está en ciernes, estará dedicado al pasado; a mi pasado, al de los otros, al del Perú y al del mundo. Allí se encontrarán artículos de historia, remembranzas, memorias, recuerdos, relatos y referencias a hechos que viví, personas que conocí, libros que leí y música que escuché.

Y el tercer blog, estará reservado a obras de ficción, micro relatos, cuentos cortos, ensayos sobre temas económicos, políticos, religiosos y artículos sobre ciencia y tecnología, principalmente.

Inicio este primer blog, de la forma más simple posible, en cuanto a su presentación, para no demorar su publicación. Con el correr de los días irá cambiando para hacerlo más variado, más atractivo, más informativo y más rico en contenido.

Adjunto a continuación dos o tres artículos de actualidad referentes al inminente proceso electoral que está por culminar con la elección del nuevo Congreso peruano este próximo Domingo 26.

Mis palabras finales en esta nota introductoria son las siguientes. Espero que los que se tomen la molestia de visitar este y los otros dos blogs, encuentren en ellos información útil, ideas interesantes y contenido ameno y, en reciprocidad, reciba comentarios de igual naturaleza.

La vida de estos blogs está en las manos y el interés de los que los visiten y lean su contenido. Si no hay lectores, no hay blogs y me veré obligado a "cerrar la tienda". Espero que no sea ese su destino.

Gracias.

Petronio.